La consolidación de la «Silver Economy» en el sector asegurador
El peso demográfico y económico de la generación sénior
El envejecimiento de la población en España está transformando profundamente la economía, dando lugar a lo que se conoce como la «economía de la longevidad» o silver economy. Actualmente, la población mayor de 55 años representa el 34% de la sociedad española, alcanzando a más de 16,7 millones de personas. Lejos de ser un colectivo inactivo, este grupo concentra el 38,7% de los recursos totales de los hogares en el país y ostenta la mayor capacidad de gasto, con una media de 36.816 euros de recursos por persona. Además, su consumo privado representa el 39,3% del total, superando ampliamente al del grupo de edad activa principal de 30 a 54 años.
Siete de cada diez aseguradoras ya cuentan con ofertas específicas Conscientes de esta transformación estructural y del alto poder adquisitivo y nivel de ahorro de este colectivo, el sector asegurador está adaptando aceleradamente sus estrategias comerciales. Según los datos del estudio elaborado por ICEA y presentados en el 3º Congreso Silver Economy, siete de cada diez entidades o grupos aseguradores en España ya disponen de una oferta aseguradora diseñada específicamente para el segmento sénior.
Las compañías e instituciones especializadas como INESE
Data estiman un crecimiento anual de entre el 4% y el 8% en la venta de productos dirigidos a este nicho demográfico. Los servicios más presentes en las pólizas actuales se centran fundamentalmente en la salud, gestiones administrativas, asistencia en desplazamientos, asesoramiento legal, adaptación del entorno y servicios de acompañamiento. A modo de ejemplo práctico, aseguradoras como Mapfre han incorporado recientemente a sus seguros de hogar coberturas exclusivas de asistencia para mayores de 55 años, incluyendo ayuda en limpieza, compra de alimentos, planchado y cuidado de mascotas en caso de sufrir un accidente fuera de casa.
El reto de los seguros de salud y la innovación asistencial
A pesar de las oportunidades, el sector enfrenta retos técnicos importantes, especialmente en los seguros de salud. A medida que avanza la edad de los clientes, la siniestralidad médica aumenta lógicamente, lo que ocasiona un envejecimiento de las carteras y obliga a las aseguradoras a encarecer las primas. Esto supone una dificultad añadida, ya que muchos jubilados no pueden asumir el esfuerzo económico de mantener sus pólizas justo en la etapa donde sus ingresos suelen reducirse.
Para lograr la sostenibilidad y retener a estos asegurados, las compañías están lanzando productos «sénior» más flexibles. Estos nuevos formatos suelen omitir los estrictos cuestionarios de salud previos y eliminan los límites de edad para la contratación, enfocándose en la prevención, videoconsultas médicas, servicios de geriatría y atención a domicilio.
Nuevas soluciones financieras: licuar el patrimonio inmobiliario Más allá de la asistencia médica o en el hogar, las aseguradoras también están desempeñando un papel clave al ofrecer soluciones para garantizar la liquidez económica durante la jubilación. Herramientas innovadoras como la hipoteca inversa, la venta de la nuda propiedad o el anticipo de alquileres se perfilan como opciones vitales para que los mayores (quienes en un 89% de los casos poseen vivienda propia en España) puedan complementar su pensión pública utilizando su inmueble como recurso financiero, sin necesidad de abandonarlo.