Impulsando el compromiso empresarial, el documento de 2025 detalla cómo la tecnología debe adaptarse para ser percibida, operable, comprensible, robusta y segura para usuarios de 60 años o más.
Con el objetivo de impulsar el compromiso de las empresas con la inclusión de las personas mayores, SelloMayor ha lanzado la guía «5 tips para la accesibilidad digital de personas mayores». El documento, con derechos reservados de 2025, establece los principios fundamentales que deben seguir los canales digitales para asegurar que la información y las funcionalidades sean accesibles para todos.
La guía subraya que muchas personas mayores —aquellas de 60 años o más, según el criterio de Naciones Unidas y la Ley 19.828 chilena— experimentan cambios en la visión, la audición o en la forma de procesar la información, lo que hace que la información se vuelva inaccesible si no se tienen en cuenta estas condiciones.
Los Cinco Pilares de la Accesibilidad Digital
El informe estructura sus recomendaciones en cinco principios esenciales, cada uno con prácticas clave para garantizar la inclusión:
1. Perceptible: La información disponible debe ser percibida por al menos dos sentidos. Esto es crucial, ya que la información que no se percibe es «prácticamente inexistente». Las buenas prácticas incluyen usar colores con alto contraste entre texto y fondo (mínimo 4.5:1), evitar texto sobre imágenes, y proporcionar texto alternativo útil en cada imagen con función para quienes usan lectores de pantalla. Además, los videos deben contar con subtítulos y los audios con transcripciones.
2. Operable: El contenido debe ser fácil, intuitivo y accesible de usar. Dado que los usuarios interactúan de diversas maneras (teclado, pantalla táctil, tecnologías de asistencia), un canal inclusivo debe ser compatible con distintos dispositivos. Se exige una navegación intuitiva y consistente que sea accesible también mediante teclado. También es vital ofrecer tolerancia ante errores, permitiendo a los usuarios revisar y corregir información antes de confirmar acciones importantes sin perder datos.
3. Comprensible: El contenido debe ser claro y fácil de entender, sin importar el nivel educativo o la experiencia digital del usuario. Para esto, se recomienda utilizar fuentes sans serif como Arial o Verdana con un tamaño mínimo de 16 píxeles, párrafos cortos alineados a la izquierda, y un máximo de 80 caracteres por línea para evitar la fatiga visual. El lenguaje debe ser claro y conciso, evitando tecnicismos o explicaciones complejas, y ofreciendo apoyo a la comprensión, como glosarios o resúmenes.
4. Robusto: Las plataformas deben ser compatibles con tecnologías de asistencia y deben poder adaptarse a los cambios tecnológicos. Un sitio solo funciona para todos si no se restringe a un solo navegador o dispositivo. Las empresas deben seguir los estándares web (HTML, CSS), realizar pruebas exhaustivas en múltiples entornos, incluyendo navegadores y sistemas operativos, y evaluar con herramientas como lectores de pantalla (NVDA, JAWS, VoiceOver).
5. Seguro: Las plataformas deben inspirar confianza y proteger la información, considerando que «la accesibilidad también es confianza». Es crucial ofrecer autenticación accesible, como huella digital, reconocimiento facial o códigos por SMS, en lugar de exigir únicamente contraseñas complejas. Los procesos de recuperación de cuentas deben ser claros y seguros, y la seguridad debe proteger al usuario sin complicar la experiencia.
La guía también proporciona un glosario de términos clave para asegurar la correcta comprensión de conceptos como la accesibilidad, la autonomía y el edadismo (discriminación basada en la edad). La información contenida en la guía se proporciona únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento profesional, comercial, legal o financiero.