Un avance clave para la inclusión de personas mayores
La reciente aprobación de las Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web (WCAG) 2.2 como norma internacional ISO/IEC 40500:2025 representa un avance fundamental hacia un entorno digital más inclusivo y accesible para todas las personas, en particular para las personas mayores. Esta nueva norma, oficializada el 21 de octubre de 2025, reemplaza a la versión previa basada en WCAG 2.0 y refuerza el compromiso global con el diseño universal de plataformas digitales.
El reconocimiento de estas pautas por parte de la Organización Internacional de Normalización (ISO) y la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC) les otorga un estatus normativo que permitirá a gobiernos y organizaciones en todo el mundo adoptar criterios claros y vinculantes para la accesibilidad web. Esto no solo fortalece la equidad digital, sino que también impulsa mejoras significativas en la calidad de vida de las personas mayores, al facilitar su participación activa en la sociedad a través de entornos digitales más amigables, usables y seguros.
Las WCAG 2.2 contemplan diversas dimensiones de la accesibilidad, abordando necesidades asociadas a discapacidades auditivas, visuales, cognitivas, físicas, neurológicas y del habla. A su vez, estas pautas reconocen los cambios funcionales que pueden presentarse con la edad, promoviendo un diseño digital que favorece la autonomía y el bienestar integral de la población senior.
Al convertirse en norma ISO, las WCAG 2.2 adquieren una validez formal que trasciende el ámbito técnico y se convierte en una herramienta clave para la inclusión digital con enfoque de derechos. Esta estandarización abre oportunidades para que países de habla hispana, como Chile, desarrollen marcos normativos propios que alineen sus políticas públicas y servicios digitales con los principios de accesibilidad universal.
Desde SelloMayor valoramos profundamente este hito internacional, que refuerza la necesidad de construir entornos digitales inclusivos y sensibles a la diversidad funcional y generacional. La accesibilidad digital no es solo un estándar técnico, es un componente esencial de una sociedad más justa, participativa y centrada en las personas.
Invitamos a instituciones públicas, empresas y desarrolladores a incorporar activamente esta norma en sus procesos, reconociendo que una web accesible no solo beneficia a personas con discapacidad o personas mayores, sino que mejora la experiencia digital de toda la población. Esta es una oportunidad concreta para avanzar hacia una longevidad activa, conectada y con pleno ejercicio de derechos.