En Chile, la longevidad se consolida como un fenómeno transformador y lleno de oportunidades.
Con un 14% de la población que ya supera los 65 años según los primeros resultados del Censo 2024, las personas mayores se posicionan como un grupo demográfico autónomo, dinámico y con un alto poder adquisitivo, que aporta activamente al desarrollo social y económico del país.
El Motor de la Economía Plateada y el Liderazgo
La participación de las personas mayores en la economía es fundamental y está en constante expansión. A nivel regional, la llamada economía plateada mueve 200.000 millones de dólares, y tan solo en Chile representa el 5% del PIB, equivalentes a 15.000 millones de dólares. Lejos de detener su actividad, la cantidad de trabajadores mayores de 65 años en el país creció de 270.000 en 2010 a 570.000 en 2024, demostrando su plena capacidad y vigencia en el ámbito laboral.
Su vasta trayectoria es un activo invaluable en el mercado actual. Esto ha impulsado el éxito de emprendimientos como Kimun, un espacio que conecta a ejecutivos y directores en etapa de longevidad con empresas, democratizando el acceso a su alto nivel de expertise. En otros sectores como la moda, campañas como «Sé más viejo» de la marca Adolfo Domínguez reivindican la experiencia, el estilo y la serenidad como grandes activos sociales.
Conexión Digital y Autonomía
La adopción tecnológica se ha convertido en una herramienta clave que potencia la independencia y la vida activa. Actualmente, el 88% de las personas mayores en Chile afirma tener acceso a Internet en sus hogares y el 83% posee teléfonos con conexión. Además, un 45% utiliza aplicaciones en su día a día de manera constante. Esta digitalización les permite comunicarse fluidamente, acceder a información y disfrutar de plataformas de entretenimiento, promoviendo una vida sumamente enriquecedora.
Para fortalecer esta realidad, se lanzó la Estrategia Nacional de Inclusión Digital 2025–2035, cuyo objetivo principal es que las personas mayores utilicen la tecnología para desarrollar sus propios proyectos, garantizando su autonomía sin depender de terceros. Existen también iniciativas innovadoras enfocadas en la alfabetización digital, como Actualízate App, que logró elevar el uso digital en un 25% entre sus miles de usuarios, y ejemplos inspiradores como los «Silver Snipers», un equipo de e-sports integrado por personas sobre los 60 años que compite a nivel internacional, derribando por completo los estereotipos sobre sus capacidades digitales.
Entornos Inteligentes para una Vida Independiente
La longevidad es un logro civilizatorio que hoy funciona como un gran motor de innovación social y económica. Aunque actualmente solo el 4% de la tecnología mundial está diseñada de forma específica para esta etapa, el panorama avanza a paso firme hacia la «gerontecnología», una disciplina que combina ingeniería, ciencias sociales y ética aplicada. El propósito es dotar a los hogares de las tecnologías adecuadas, integrando sensores e inteligencia artificial, para convertirlos en entornos activos que garanticen que las personas puedan seguir viviendo de forma completamente independiente y segura.
El Valor Social de la Longevidad Activa
La longevidad activa y plena representa una fuerza vital incalculable para la sociedad contemporánea. Al reconocer a las personas mayores como individuos independientes, capaces y participativos, y al potenciar sus conocimientos y su adaptabilidad a través de la tecnología, se construye un entorno más justo y equitativo. Esta integración constante no solo enriquece nuestras comunidades, sino que demuestra que la experiencia humana y la innovación tecnológica son la combinación perfecta para un futuro próspero para todas las generaciones