El valor de la experiencia: por qué capacitar a los mayores de 50 es clave para el futuro laboral de Chile
Chile avanza decididamente hacia una sociedad más longeva. Según cifras del INE, se estima que para 2050 la población mayor de 60 años superará el 32%. Este cambio demográfico representa una oportunidad única para repensar el futuro del trabajo, especialmente cuando se considera que un porcentaje creciente de personas mayores continúa activa y aportando a la economía del país.
El desafío no está en la edad, sino en cómo las organizaciones integran estratégicamente el talento senior. Así lo subraya Octavio Vergara, director ejecutivo de SelloMayor UC: “Las personas mayores significan un aporte invaluable en experiencia, resiliencia y visión estratégica, especialmente en un mundo laboral en constante cambio. No es una tendencia; es una necesidad estructural”.
Capacitación continua: inversión y no gasto
La evidencia internacional y local es clara: las personas mayores de 50 años no solo tienen menores tasas de accidentabilidad y licencias médicas, sino que también generan entornos de trabajo más colaborativos y seguros. Además, su participación activa en procesos de capacitación genera resultados concretos en productividad, calidad de servicio e innovación.
“Las empresas que aprovechan mejor el talento senior reportan mayores niveles de satisfacción de clientes y mejores indicadores de eficiencia operativa”, señala Mario Miranda, subgerente de gestión de conocimiento en Mutual de Seguridad.
Desde SelloMayor se destaca la importancia de avanzar en una cultura organizacional que valore la experiencia y fomente el aprendizaje intergeneracional. “Programas como ‘Experiencia Mayor’ permiten capacitar sinérgicamente a personas mayores y equipos jóvenes, fortaleciendo el capital humano de manera integral”, agrega Vergara.
Un cambio cultural necesario
Persisten aún ciertos sesgos asociados a la edad en el mundo laboral. Sin embargo, estos deben ser reemplazados por una mirada centrada en las capacidades y el impacto positivo del talento senior. Países como Alemania, Japón y España han implementado exitosas políticas de reinserción laboral y mentoría intergeneracional, demostrando que el envejecimiento activo es una ventaja competitiva y no una limitación.
Chile tiene el desafío —y la oportunidad— de seguir ese camino. Invertir en la capacitación de personas mayores no solo mejora su calidad de vida, también asegura la sostenibilidad de las organizaciones en el largo plazo.
De la retórica a la acción
SelloMayor promueve una visión que transforma la longevidad en una fortaleza estratégica. Eso implica dejar atrás la mirada asistencialista, y avanzar hacia una economía plateada que valore la autonomía, la participación social y el aprendizaje permanente.
Capacitar a personas mayores no es solo una acción justa; es una decisión inteligente para construir un país más inclusivo, productivo y resiliente.