INACAP ha marcado un hito en la educación técnica al recibir a 1.155 nuevos estudiantes mayores de 50 años gracias a sus recientes Becas Dorada y Plateada.
Esta iniciativa consolida la longevidad como una etapa de plena actividad, llena de oportunidades para adquirir nuevas herramientas, mantener la autonomía y continuar aportando al desarrollo económico y social del país.
Nuevas oportunidades para seguir creciendo
Para fomentar el aprendizaje a lo largo de la vida, la institución ha lanzado dos modalidades de financiamiento orientadas a personas que buscan iniciar estudios en alguna de sus 34 carreras técnicas. La Beca Dorada otorga un 100% de descuento en la matrícula y las colegiaturas mensuales para quienes tienen 60 años o más. Por su parte, la Beca Plateada ofrece un 50% de beneficio en los mismos ítems para las personas de entre 50 y 59 años. Estos apoyos están disponibles en todas las sedes del país, en formato diurno y vespertino, y cubren la duración formal de las carreras.
El impacto de una longevidad activa
Las proyecciones demográficas indican que Chile experimenta una creciente longevidad; actualmente las personas mayores de 65 años representan el 14% de la población, y se estima que para el año 2050, las personas sobre 60 años serán el 25% del total.
Esta realidad ha hecho evidente la necesidad de crear espacios de educación superior donde las personas mayores puedan expandir sus horizontes y recuperar sueños postergados. La respuesta ha sido contundente: entre 2018 y 2026, la matrícula de alumnos nuevos desde los 50 años aumentó en más de un 1.000%, evidenciando el profundo interés por seguir adquiriendo conocimientos.
Autonomía y talento en acción
Los protagonistas de este proceso demuestran a diario su gran capacidad, independencia y motivación para asumir nuevos desafíos.
- Olivia Meza, de 60 años, cursa la carrera de Técnico en Energías Renovables con la meta de aportar soluciones a las crisis energéticas e innovar en su empresa.
- Carlos Fasching, a sus 70 años, ingresó a Técnico en Climatización y Refrigeración, buscando asegurar su independencia y abrirse nuevas oportunidades laborales en un área de alta demanda.
- Asimismo, Nancy Ayala (62 años), estudiante de Diseño Digital y Web, enfatiza que las personas mayores deben aprovechar estas herramientas digitales para seguir siendo social y económicamente autónomas en los nuevos tiempos.
- Luis Lyon (60 años), desde la sede Iquique, refleja esta misma fuerza al estudiar Administración de Empresas para potenciar su trabajo en el rubro gastronómico y cumplir su gran sueño de ser profesional.
La relevancia social de la experiencia
La exitosa integración de estos miles de estudiantes reafirma la enorme importancia social de la longevidad activa. Las personas mayores son una parte fundamental de la fuerza laboral, de la innovación y de la cohesión que el país requiere para su progreso. Al tomar las riendas de su formación y volver a las aulas con total independencia, demuestran que la longevidad trasciende la mera acumulación de experiencia; es un motor dinámico y plenamente capaz de transformar la sociedad y construir un futuro con un claro y renovado protagonismo