10 claves para una atención más amable, clara y respetuosa: Reunimos recomendaciones concretas para promover una atención libre de edadismo y que promueva la autonomía de cada individuo sin importar su edad.
- MIRA A LOS OJOS: Haz contacto visual y saluda con una sonrisa. El buen trato parte por el rostro.
- HABLA CLARO: Evita usar tecnicismos y acomoda tu velocidad, no se trata de que hables lento, si no que te asegures de que se comprenda el mensaje
- ESCUCHA CON ATENCIÓN: No interrumpas ni deduzcas las respuestas. Muestra paciencia y disposición.
- OFRECE AYUDA SIN ASUMIR: Pregunta antes de actuar en nombre de otra persona. «¿Le ayudo con algo?» / “¿Le gustaría que lo acompañe?”.
- RESPETA EL RITMO: Algunas personas necesitan más tiempo, no apures.
- CONSIDERA A TODOS: Saluda y reconoce también a quien acompaña, pero dirige la conversación a la persona mayor.
- OFRECE OPCIONES: Cuando expliques algo, ofrece alternativas si es posible: «puede esperar aquí o más cerca del ingreso, como le sea más cómodo».
- EVITA INFANTILIZAR: Trata a las personas mayores como adultas, con respeto y sin diminutivos.
- MANTÉN BUENA DISPOSICIÓN: Tu actitud puede cambiarle el día a alguien. Sé amable siempre.
- ANTE DUDAS, PREGUNTA: Si no sabes cómo ayudar, consulta con tu equipo o deriva con respeto.
